Etiquetémonos…

Los vacunazis, tienen razón; deberíamos llevar la imagen de un coronavirus, cosida en el pecho, con diferentes colores según la situación vacunal en la que nos encontremos: roja si no nos hemos vacunado. Verde si lo hemos hecho en los últimos tres meses. Naranja si nos hemos vacunado una vez. Amarillo si lo hemos hecho dos veces. Azul, si lo hemos hecho tres veces. Morado si lo hemos hecho cuatro veces… Y así, diferentes colores según el número de veces que nos hallamos vacunado contra el CoVid-19. Pronto nos van a hacer falta colores…

Según el color que portemos, podríamos tener derecho a no llevar mascarilla en según qué sitios, o tener vetada la entrada en determinados lugares, etc.

Esta situación me recuerda mucho a un juego de rol llamado Paranoia, que fue editado por primera vez a finales de los ochenta…

Ya puestos, podríamos utilizar códigos semejantes para otras enfermedades contagiosas, como la infección por HIV, los diferentes tipos de hepatitis… O incluso si somos fumadores, convivientes de personas fumadoras, exfumadores, etc…

También, se me ocurre otro posible parche, que atienda, según el color, al sexo del que lo porte… Su género, gustos sexuales…

En fin… Seguro que podéis dar más ideas.

Mis intenciones…

El objetivo de crear esta web y su blog asociado, es poner a disposición de aquel que me lea, los conocimientos y opiniones acerca de los muchos temas en los que estoy interesado. Espero que te guste, pero lo más importante es pasarlo bien componiendo los textos que han de soportar mis ideas, y haciendo que disfrutes, tú también, de los contenidos. Además, no estaría mal que intervengas e interactúes conmigo, de modo que pueda cambiar de opinión, si me convences, o también, para que pueda argumentar mejor mi posición… Nadie está en posesión de la Verdad.

Lo dicho: disfruta de la web y el blog, y gracias por tu atención. Y recuerda que la ignorancia es la base de la osadía, que nos lleva a pensar diferente, y con ello nos podemos acercar más a la Verdad… Pero, de todos modos, al final, la Verdad es siempre bella… Si «tu verdad» no es bella, sigue buscando.